Huebos

Huebos (también escrito uebos). Necesidad.

No, no se trata de la ortografía de un estudiante despistado. La palabra huebos/uebos se utilizó en la Edad Media en expresiones como:

   Mesuraremos la possada   e quitaremos el reinado
 Acortaremos nuestra estancia   y nos iremos del reino.
    Mucho es huebos   ca çerca viene el plazo 
 Es muy necesario   porque el plazo se acerca. 
(Vv. 211-2, Cantar de Mio Cid).

En esta época, tener (o haber) huebos significaba tener necesidad, necesitar.

   Nos huebos avemos   en todo de ganar algo
Nosotros tenemos necesidad   en todo de ganar algo (Ibid. v. 123).

Y hacer algo pora huebos de quería decir hacer algo para atender a la necesidad de.

   dadme çiento treinta cavalleros   pora huebos de lidiar
dadme cientro treinta caballeros  para la necesidad de pelear (v. 1695).

La palabra huevo procede del latín ovum; la hoy anticuada huebos procedía del latín opus (obra). La expresión latina opus est (es necesario) pervivió en estos usos medievales.

Este artículo de 1986, “Los huebos del Cantar de Mío Cid“, recuerda algunas curiosas confusiones que esta expresión ha producido, como la que copiamos:

“El pasado miércoles día 5, EL PAÍS publicaba en su sección Gente el caso de Vicente Pest, funcionario del cementerio de Vila-Real (Castellón), al cual, por haber denunciado el mal estado del camposanto, el concejal Ismael Reverter le había iniciado “un expediente por huevos”. Lo cierto es que el concejal anunció que le había levantado un expediente por huebos”. El corresponsal en Castellón, Santiago Navarro, que fue quien suministró la información, no tuvo la ocurrencia de resaltar que escribía huebos (con b), palabra poco conocida y de uso antiguo. Al revisar la noticia en Madrid, la redactora Joaquina Prades pensó que era una mala interpretación ortográfica, lo corrigió, cambió la b por la v y se produjo el equívoco. Al buscar en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia encontramos dos acepciones: huevos, sinónimo de testículos, y huebos, del latín opus, necesidad, cosa necesaria. Por tanto, es distinto “hacer algo por huevos”, en un lenguaje imperativo, coloquial y chulesco, que “hacerlo por huebos”, en lenguaje ortodoxo y legítimo. Bien es cierto que, según el comentario de Joaquina Prades, “al sepulturero Vicente Poset, en cualquier caso, le da lo mismo que sea con v o con b porque el expediente sigue su curso”.

Ismael López Muñoz, “Los huebos del Cantar de Mío Cid“, EL PAÍS, 16 de noviembre de 1986.

Para quien quiera seguir curioseando, en la entrada 157 de la página En román paladino (escrita por Fabián González Bachiller y Javier Mangado Martínez, profesores de la Universidad de La Rioja) se citan algunas muestras más de esta expresión.

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